Entrando a la página de la Liga Nacional de Basquetbol Profesional Mexicana vi que en Septiembre comienza la temporada 2010-2011 de la Liga, pero revisando los equipos no encontré mi a Estrellas Indebasquet, Pilares del D.F. mucho menos a la tradicional Ola Roja que desapareció hace 4 años, por lo que me sentí decepcionado que el D.F. no tuviera equipo para esta campaña, cuestión que me resultaba difícil de entender pues como una ciudad con cerca de 8 millones de habitantes no pudiera tener un representante basquetbolero en la liga profesional de basquetbol.
Pero buscando en Wikipedia más información sobre la Liga encontré que hay un nuevo equipo llamado Titanes el cuál tendrá como sede el Gimnasio Juan de la Barrera aquí en el Distrito Federal por lo que seguirá habiendo Basquetbol este año en la capital.
Lo que no entiendo como una ciudad con millones de habitantes no logré juntar más de 3,000 espectadores para un partido de basquetbol a veces ni a los mil llegan, ¿ Que le faltará al basquetbol mexicano ? ¿ Promoción y Publicidad ? ¿Arraigo ? ¿ Calidad ? No sé cuál puedan ser las variables que hagan que el basquetbol no cuaje del todo, pero sin duda que es un gran espectáculo, ojalá más de uno se anime a visitar la catedral del baloncesto igual por ahí nos vemos para disfrutar de buen basquetbol.
Uno de mis pasatiempos favoritos es bailar, por lo que de vez en cuándo entro a youtube a buscar algún video para aprender ya que nací con 2 pies izquierdos y bueno un fiasco en esto del baile, aunque eso si, no me quedo sentado.
Entre la búsqueda encontré un video que muestra 18 pasos de salsa cubana que son impresionantes y sin duda vale la pena echarle un ojo al video para ver que se nos pega de esos bailarines profesionales.
Asi que yo ya estoy listo para ir a practicar el paso coca cola a algún salón cercano..
ja, quizá el título de este post no sea el adecuado, pero fué el que se me ocurrió para sintetizar el contenido de este post.
Recuerdo hace unos 6 años cuándo vivía allá en la Ciudad de Oaxaca -dónde espero regresar a vivir nuevamente en algún tiempo futuro- y cuándo aún cursaba la carrera de informática en el Tec de Oaxaca, tenía una costumbre o mejor dicho un pasatiempo que era jugar basquetbol, costumbre que tenía prácticamente desde los 8 años de edad y que dejé de tener a partir de que me vine a vivir al D.F. al terminal la carrera hace poco más de 4 años, en ese tiempo acostumbraba cada fines de semanas y vacaciones irme a diversos pueblos de la Sierra Juárez, la sierra Mixe, la mixteca, cañana o de los Valles Centrales a torneos de basquetbol que se organizaban en los pueblos por las festividades que cada año se llevaban a cabo en honor a su Santo Patrón. En ese tiempo aparte de ir a los torneos con la finalidad de ir a ganar un premio, ya que es muy común que en los pueblos se den premios económicos muy buenos que valían la pena el viaje y la estadía de 1 o 2 días en la comunidad compitiendo a veces bajo la lluvia, el frío, hambre, cansancio, etc, también iba por la aventura que se vivía al internarse en las diversas regiones marginadas de Oaxaca, para disfrutar de la convivencia con la gente de los pueblos y por conocer aún más las costumbres y tradiciones de los diversos pueblos de mi estado Oaxaca.
En esa ocasion un 15 de agosto del 2002, nos invitaron a un torneo en un pueblo llamado Santa María Zoogochi, por lo que junto con otros 3 amigos fuimos al torneo ya que ahi ibamos a meter a un originario del pueblo para que conviniera el viaje, recuerdo que había un premio de $ 5,000 pesos, esa comunidad indígena está a mas de 8 horas de la ciudad de Oaxaca en autobus y lo curioso fué que hubo un tramo de casi 6 horas en pleno monte de la Sierra de Oaxaca dónde no había comunidad alguna para comprar algo de comer. Despues de 2 días terminó el tórneo el cuál ganamos sin problemas.
Al terminar el torneo se nos acercó un paisano de la región y nos comentó de que había otra comunidad llamada Santa María Yatoni dónde había igual un torneo a los dos días siguientes (18 de Agosto 2002) y la premiación era de $ 3,500 pesos, nos comentó también de que a pesar que había carretera hasta ese pueblo y también un autobus, sería mucha vuelta regresar por dónde venimos, ya que nos llevaría otras 15 horas llegar a ese pueblo ya que tendríamos que rodear toda la Sierra Juárez, pero también nos comentó que en vez de regresar en el autobus nos convenía caminar al pueblo de enfrente llamado Santiago Yagallo que eran unas 4 horas de camino y arriba de ese pueblo pasaba la carretera y ahí esperar un camión que nos llevaría a la comunidad de San Juan Yae para luego esperar otro carro que nos pudiera llevar a Santa María Yatoni, recorrido que en total nos tomaría unas 8 horas.
Platicando con mis otros 3 amigos nos pusimos de acuerdo para ir al torneo al otro pueblo, uno de ellos desistió ya que tenía que regresar a la Ciudad de Oaxaca, por lo que los 3 que quedamos decidimos ir caminando, para esto salimos de Santa María Zoogochi a las 5 AM, tomamos el autobus que iba para la Ciudad de Oaxaca, pero nos bajamos en el siguiente pueblo llamada Santiago Teotlasco a 20 mins de Zoogochi, mientras que el otro amigo seguía para Oaxaca, eran más o menos como a las 5:30 de la madrugada cuándo nos bajamos del autobus, por lo que esperamos una hora más para que amaneciera, nos dormimos un rato más en la galera del pueblo, ya por ahi de las 6:30 de la mañana empezaba a oirse ruidos causados por las señoras que iban a moler su nixtamal al molino del pueblo para hacer las tortillas de sus esposos e hijos que más tarde irían a sus ranchos, despues de ese breve pestañazo decidimos continuar con nuestro recorrido para lo cuál empezamos a descender la montaña, puesto que no conocíamos el camino un par de ocaciones nos perdimos, pero despues nuestro instinto mercenario y aventurero nos guió por lo cuál despues de unas 2 horas de bajada llegamos al río, era un río realmente muy ancho, y la forma de cruzarlo era a traves de un puente colgante, ja, realmente fué toda una experiencia pasar por ese puente colgante, el cuál estaba hecho de bejucos y tablas, las cuáles algunas ya estaban caídas por lo que habia que pasar con cuidado.
Despues de cruzar el río ya se sentía hambre, pero yo no había pensado en eso y no llevaba que comer en la mochila, pero afortunadamente un amigo llevaba una lata de atun en su mochila, ja, pero en esa fecha las latas de atun no venían con el sistema de abre fácil, por lo cuál los 3 estuvimos experimentando diversos métodos que resultaban inútiles para abrir la lata de atún, pero que despues una piedra puntiaguda del río nos hizo el favor de abrir la lata. Ya despues de medio comer con el atún compartido y con la lluvia que empezaba a caer decidimos comenzar la subida de la montaña para llegar al pueblo de Santiago Yagallo, el camino era pesado, pues era prácticamente una pendiente y con las mochilas que llevábamos era más pesada, sumándole aparte los partidos de basquetbol que habíamos tenido en el torneo en días anteriores, uno de mis amigos venía de aqui del D.F. por lo que poco estaba acostumbrado a caminar en la Sierra, por lo que a mitad de la montaña prácticamente estaba fulminado por lo que le ayudé con su mochila para que pudiera continuar, ya despues de unas 3 horas de calvario por fin llegamos al Pueblo de Yagallo casi de milagro, lo primero que hicimos fué buscar una tienda para comprar algo que comer, y la única que había era la conasupo que estaba en el centro de la población, para lo cuál despues de comprar chunches nos tiramos un rato en la cancha de la comunidad. Como a la media hora de habernos tirado en la cancha a descarnsar y tender nuestras ropas para que se secaran, se acercó la autoridad municipal de ese pueblo para preguntarnos de quienes éramos y de dónde veníamos, despues de explicarle nos dijó que mejor nos fuéramos que no querían problemas y que nos acompañaría arriba de la población dónde está la carretera para que continuáramos nuestro viaje, sin poner objeción para no meternos en problemas en ese pueblo de la Sierra de Oaxaca decidimos continuar para lo cuál llegamos a la carretera.
Al estar ahí podíamos haber continuado caminando y cruzar el cerro para llegar a la comunidad de San Juán Yae o esperar un camión que nos llevara a la misma comunidad, por la llovizna que estaba cayendo y por que no conocíamos el camino decidimos mejor esperar un camión y refugiarnos bajo uno de los ocotales que estaban a la orilla de la carretera, pero despues de casi 3 horas y media que no pasó por ahi un carro, más que un señor con su burró que iba por la leña, decidimos mejor continuar con la aventura y caminar, ja!, lo curioso fué que cruzar la montaña solo nos tomó media hora, pues de dónde estábamos a San Juán Yae realmente era un pequeño tramito que había que cruzar, pero por miedo a lo desconocido o no sé, perdimos ese tiempo esperando un camión. Ahí conocimos un lugar llamado río de sangre, ya que por la tierra o nosé, el agua salía de color rojo, eso fué algo curioso que nos tocó ver en la Sierra de Oaxaca.
Ya despues de llegar a San Juán Yae tuvimos suerte pues en ese momento salía una camioneta a Santa María Yatoni, para lo cuál solo nos tomó otras 2 horas más para llegar a ese pueblo y 2 días más para cobrar el premio de pirmer lugar.
El título de este post es por esto último el miedo a cruzar a montaña, si observan la foto el pueblo que está detras de la iglesia es Santa María Yagallo, y la montaña que cruzamos es la que está arriba del pueblo, desde esta perspectiva cualquier diría si me la aviento pues no es mucha, y estoy de acuerdo, si en ese tiempo hubiera tenido ahi en plena Sierra de Oaxaca internet satelital en una laptop y a google earth también lo hubiera hecho sin pensarlo, pero a veces no tienes esa misma perspectiva de las cosas y la vida, por lo que a veces no quieres adentrarte a un mundo que no conoces por temor, decidia, no sé.. y mejor esperar un modo fácil de darle la vuelta, pero a veces esa forma de darle la vuelta no se dá, por lo que despues de mucho pensarlo decides afrontarlo, pero cuándo lo haces te das cuenta que era más fácil de lo que pensabas y te azotas diciéndote lo tonto que fuiste en perder el tiempo pensando y preocupandote en vez de afrontar el problema y ocuparte. A pesar de haber vivido esto, muchas veces he caído en el mismo error hablando metafóricamente, no ir directo hacia la montaña, y prefiero en muchas ocasiones no darle la vuelta, pero si estar al pie de la montaña pensando en muchas cosas que nada tienen que ver con la idea de cruzar la montaña, hasta que llega un momento de presión que no tengo opción y cruzo la montaña sin pensarlo y despues de hacerlo me doy cuenta que fué mucho más fácil de lo que pensaba y que la preocpación de hacerlo me tomó mas del 90% que la misma acción.
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